jueves, 25 de febrero de 2010

Quien es quien



Cielo no muevas un dedo,
no muevas un atomo de esta verdad,
esto es como una burbuja que en cualquier momento,
pudiera explotar.
 
Esta es la primera vez que yo siento que es cierto,
se puede volar.
 
Que no me suelten tus brazos,
que estando tan alto, no quiero bajar.
 
Siento que pierde fronteras mi cuerpo,
creo que puedo sentirte por dentro,
y de pronto no entiendo muy bien,
quien esta penetrando en tu piel.
 
Yo me siento tan dentro de ti, que nosé quien es quien,
no me sueltes, no quiero volver,
yo prefiero esta forma de ser,
donde siento que somos lo mismo,
en este va y ven.
 
Siente, y no me digas nada,
con una palabra se puede romper,
es como un hilo invisible,
que une lo sensible y nos hace entender.
Yo me siento tan dentro de ti,
que no sé quien es quien,
no me sueltes, no quiero volver,
yo prefiero esta forma de ser,
donde siento que somos lo mismo,
en este va y ven..

 
L.P
 

lunes, 4 de enero de 2010

Juegas todos los días con la luz del universo








 Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.
A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte como eras entonces cuando aún no existías.
De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.
Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo solo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.
Tú estás aquí. Ah tú no huyes
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.
Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.
Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.
Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos
.